



La demolición está evolucionando. En Erri Berri llevamos años impulsando una forma diferente de entender nuestra actividad, integrando la sostenibilidad, la innovación y la economía circular en cada proyecto. Fruto de este compromiso nace «Demolición sin huella», un modelo que transforma un proceso tradicionalmente lineal en un sistema circular, eficiente y responsable con el entorno.
Nuestro objetivo es claro: minimizar el impacto ambiental y maximizar la recuperación de materiales. Para lograrlo, integramos todas las fases del proceso, desde el proyecto técnico y el derribo hasta la gestión y valorización de residuos. La separación en origen, la trazabilidad de materiales y la mejora continua nos permiten avanzar hacia una demolición cada vez más sostenible y transparente.
La evolución de nuestros resultados refleja el camino recorrido. Mientras que en 2022 alcanzábamos una valorización de residuos del 92%, en 2024 obtuvimos una valorización certificada del 95,53%. Los resultados internos de 2025 elevan esta cifra hasta el 98,56%, consolidando nuestro avance hacia un modelo de demolición prácticamente sin residuos.
Este progreso es posible gracias a una estrategia que combina la formación continua de toda la plantilla, la renovación de maquinaria eficiente y de bajas emisiones, la incorporación de sistemas digitales de trazabilidad y la integración de plantas móviles y fijas para el tratamiento y valorización de materiales. La implicación de las personas que forman parte de Erri Berri es uno de los pilares fundamentales de esta transformación.
Nuestro compromiso con la economía circular ha sido reconocido mediante la certificación Residuo Cero, que acredita el alto porcentaje de recuperación y aprovechamiento de los residuos generados en nuestra actividad. Además, el Pacto Mundial de Naciones Unidas ha seleccionado nuestro caso como ejemplo de buenas prácticas en economía circular dentro de su Case Library internacional.
«Demolición sin huella» no es un proyecto puntual, sino una estrategia de largo recorrido. Seguiremos impulsando la innovación tecnológica, la digitalización, la formación y la mejora continua para avanzar hacia una demolición cada vez más circular, eficiente y descarbonizada. Porque creemos que los residuos de hoy pueden convertirse en los recursos del mañana y que el futuro del sector pasa por generar valor económico, ambiental y social de forma equilibrada.

